Cáritas Filipinas prepara un plan de emergencia para los damnificados de “Washi” (copia)

Cáritas Filipinas acaba de remitir a toda la red internacional un informe con los últimos datos recabados por sus equipos de rescate sobre el alcance de los daños causados en el archipiélago por el paso del tifón “Washi” el pasado fin de semana, cuya magnitud ha sido tal que ha obligado a la presidenta Aquino a declarar, ayer, el Estado de calamidad nacional y a movilizar asistencia urgente y servicios del Gobierno para prestar auxilio a las víctimas. Junto a ello, Cáritas Filipinas ha lanzado un nuevo llamamiento a la solidaridad a todas las diócesis del país, alentando a toda la Iglesia filipina a aportar fondos para las Diócesis de Iligan y de Cagayán de Oro.
Por su parte, la Secretaría Nacional de Prevención de Desastres ha solicitado a las Naciones Unidas, en nombre del Gobierno filipino, la oferta de ayuda de emergencia a la comunidad internacional especialmente para Cagayan de Oro, Iligan City y Negros Oriental. En respuesta a esa petición, el coordinador en la región de las ONU se ha comprometido a coordinar el apoyo internacional para complementar las operaciones de socorro del Gobierno filipino.
La última cifra oficial de muertos por el desastre asciende a 998, mientras se mantiene un número indeterminado de desaparecidos. La mayor parte de los fallecidos se han registrado en las ciudades de Cagayan de Oro e Iligan, y en las áreas de Bukidnon y Negros Oriental.
Cáritas evalúa necesidades en Iligan y Negros Oriental
De acuerdo con los datos aportados por el equipo de evaluación enviado por Cáritas Filipinas a la Diócesis de Iligan, que cuenta con una población de 330.000 habitantes, hay cerca de 28.000 personas afectadas, de las cuales unas 15.000 están alojadas temporalmente en 16 centros de evacuación. Se han documentado 279 víctimas mortales y 447 desaparecidos. En esta diócesis hay 21 aldeas afectadas por las inundaciones, de las cuales han quedado prácticamente destruidas por el tifón las de Bonbonon, Hinaplanon (superior, inferior y central), Digkilaan y Palao.
En estas zonas están trabajando los equipos de rescate del Comité de Coordinación de Desastres de la diócesis, que están dando respuesta de emergencia a los cientos de desplazados acogidos en escuelas, iglesias y polideportivos cubiertos. Las necesidades más urgentes que se están cubriendo son alimentos, agua potable, medicinas, productos de higienes, ropa de cama y vestido.
Junto a esta misión de evaluación de daños y necesidades en Iligan, Cáritas Filipinas está a la espera de recibir el informe de la evaluación que otro de sus equipos está llevando a cabo en Negros Oriental, con objeto de incorporarlo al llamamiento urgente de ayuda a la red internacional de Cáritas, que se hará público desde Manila en el plazo máximo de una semana.
Por su parte, la Archidiócesis de Manila, encabezada por su arzobispo, monseñor Luis Antonio Tagle, ha hecho una aportación de 2,2 millones de dólares filipinos (unos 40.000 euros) para apoyar el trabajo de ayuda a las víctimas de las dos diócesis más afectadas por “Washi”. Asimismo, ha anunciado una segunda colecta a favor de los damnificados en las 85 parroquias de Manila durante las misas vespertinas de Adviento del 19 al 25 de diciembre.

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